Tomo I Monterrey

Noviembre 1 1887. Número 4.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

Viaje al Paraíso

REVELACIONES DE ULTRA-TUMBA.

Pensaba yo en que mañana es el día señalado por la liturgia católica para conmemorar a los fieles difuntos. ¡Cuántos recuerdos afluían a mi mente al pensar en lo efímero de la existencia humana!

Qué harán -me decía- los que han traspasado ya los umbrales de la eternidad y habitan en lo desconocido? …. Nuestras amigas y no amigas, nuestras conocidas y no conocidas, que no encontrando sus ideales en ese mundo fementido elevaron el vuelo a las regiones inconmensurables del Empíreo ¿habrán realizada allá sus ilusiones doradas y sus ensueños de amor y de ventura? ¿O será todo ficticio como los sueños engañosos de este mundo corruptor? ¿La muerte será el principio de otra vida mejor o el término de la jornada?…

Ensimismada en estos sombríos pensamientos, absorta con tan lúgubres ideas, caí en el éxtasis más profundo, cuando de improviso, desgarrándose una nube vi descender hacia mía un ángel, resplandeciente de luz y de hermosura.

-Dios- me dijo con la sonoridad de una música desconocida- he penetrado vuestros pensamientos y he visto la pureza con que son concebidos, y me ha enviado para satisfacer vuestro anhelo en saber lo que hay más allá de la tumba para las almas puras. Seguidme.

Y así diciendo el ángel me tomó de la mano, y yo sin darme cuenta de lo que oía ni de lo que veía, me dejé conducir maquinalmente por aquella célica aparición, pero sintiendo en mi alma un amoroso bienestar de felicidad… No sé cuánto dilatamos en el tránsito, ni por dónde caminamos. Yo no tenía conciencia para pensar otra cosa, que en aquel suceso tan extraordinario como furtivo.

La melodiosa voz del ángel que me miraba sonriente, me sacó de mi abstracción diciéndome:

-Hemos llegado.

Yo no veía más que una muralla formidable, muy alta, muy alta y muy extensa, tanto, que no le pude dar fin con la mirada.

El ángel sacó una corneta de oro y produjo un sonido gratísimo, la señal sin duda, pues apenas dejóse oír apareció por lo alto de la muralla orto ángel hermosísimo, con el escudo de la Majestad Divina sobre el pecho, era tal vez de los custodios de aquella mansión encantada.

Hablaron los dos en el célico idioma de los ángeles, que yo no pude comprender, me tomaron de la mano, y siempre alegres y sonrientes me llevaron consigo.

Se cerraron insensiblemente mis ojos… cuando los abrí ¡oh, divinidades! Quedé deslumbrada, confusa, anonadada. ¡Qué espectáculo jamás concebido por la humana fantasía!… ¡Cuántas luces! ¡cuántos colores! ¡cuántos colores! ¡cuántas armonías! ¡cuántos perfumes!…. Luces colores, armonías y perfumes, que jamás he visto, ni oído, ni aspirado en la tierra. Aquel edén indescriptible, lleno de encantos y sublimes misterios, jamás, ni ensueños, habíalo vislumbrado…

-Este es el Paraíso, me dijo mi ángel, verás desde este sitio pasar a sus dichosos y bienaventurados moradores, y entre ellos descubrirás a los que tanto anhelas ver; son ángeles como yo, y todos llevan un estandarte con la inscripción de lo que fueron en la tierra.

En efecto, divisé venir una gran procesión envuelta en ráfagas de luz brillante y diamantina, pero suave y grata a mis ojos; oía cánticos misteriosos y sublimes; rumores desconocidos, más tiernos y armoniosos que el arrullide de las palomas y músicas arrobadoras de incomparables melodías.

Aquellas empíricas deidades, aéreas, vaporosas, divinas, circuidas de una aureola de fulgores de luz ineficiente, empezaron a desfilar por frente a donde yo estaba y entre todas conocía a muchas del pensil regiomontano; cada una, como indicó el ángel, llevaba un estandarte de nítidos colores y en él una inscripción con caracteres de brillo de estrellas y claridad de cielo.

He aquí las que pude descubrir entre aquella interminable angélica procesión paradisíaca, y lo que leí en sus hermosos estandartes.

*

MARÍA RODRÍGUEZ.

Botón de rosa que engarza

En sus broches la opulencia,

su inocente sencillez

y su juvenil belleza.

Su voz que dulzura vierte

como la concha sus perlas,

la sueve luz de sus ojos

son su más grande riqueza.

*

ADELA GUTIÉRREZ.

De la vida en el umbral

y ante sus plantas divinas,

sus flores tiende el rosal

escondiendo las espinas.

Con sus luces nacarinas

que en suaves colores dora,

en su oriente nueva aurora

irradia felicidad;

a tan divina beldad

el mundo entero la adora.

*

ESTHER VIDEGARAY.

La voluntad avasalla,

porque tiene de una hurí

la peregrina belleza

y un alma de serafín.

*

CUCA RODRÍGUEZ.

Si en un día de primavera

y recorriendo un jardín,

un aroma delicioso

que no podéis describir,

porque esencia es de virtud

y de perfecciones mil:

sí ese aroma de que os hablo

llegareis a percibir,

dad por cierto y por seguro

que Cuca se encuentra allí.

*

MARÍA JIMÉNEZ

Tez suave como el lirio

le dio Natura

ojos que en la luz

del sol fulgura

y labios rojos,

que a la flor del granado

causan enojos.

*

AMALIA ROBLES

Ramillete de jazmines

en búcaro de Japón,

los ángeles como Amalia

sin ninguna duda son.

*

MANUELITA MARTÍNEZ

(Hija del Sr. Gral. Martínez)

Soñad que visitas el paraíso

Y a uno de sus arcángeles habláis,

Y en medio a vuestro sueño de improviso

En nuestro triste valle despertáis.

Tal impresión produce y no es locura

Su hechicera y magnífica figura. 

*

AMELIA LOZANO

Con sólo haber copiado los hechizos

de su faz celestial,

le habría sido bastante a Rafael

para hacerse inmortal.

*

CHONCA ROEL

Fue en la tierra florecita

como la azucena, pura,

amor, encanto y ternura

ángel que al tocar el suelo

con las flores de su cielo

alumbró la senda oscura.

*

ANITA TREVIÑO

Tiene en su alma de un ángel pureza,

Y en su faz de una venus la belleza.

*

BEATRIZ RODÏGUEZ

Tales de sus ojitos

las luces son,

que de ellos si le faltan

las toma el sol.

*

MATILDE JIMÉNEZ.

Fue modelo de virtud

y de espiritual belleza;

por ella se viste el prado

de flores, solo por ella.

*

MARÍA QUIROZ.

Una brisa y un perfume

sobre una flor se besaron,

y en el cáliz de esa flor

los ángeles la encontraron.

*

LIBRADA GALINDO.

Donde quiera que se busquen

la sencillez y elegancia

la dulzura en el mirar

y la pureza en el alma,

muchas bellas se hallarán

y en primer lugar Librada.

*

LIBRADA JIMÉNEZ

Juventud, hermosura, de exquisito trato,

Haced cuenta que visteis su retrato.

*

MARÍA ESPINOSA

En la flor está el perfuma,

en el firmamento el sol

En el iris los colores

Y la omnipotencia en Dios.

Sin duda su obra más bella

hizo de ella el Creador,

pues es firmamento, iris,

colores, perfume y flor,

y omnipotente hermosura

y de la hermosura el sol.

*

MARÍA BUCHAR

Cual la bella mujer del mismo nombre

que nos describe Isaacs,

tiene un alma sensible y pudorosa

y un rostro angelical.

*

SIMONA GALINDO

Si virtud y belleza

recato y gracia

son ricas prendas

muy estimadas

o yo me engaño

¿o quien la conozca

no la ha admirado?

*

PILAR ZAMBRANO

De la virtud es modelo

y en su hermoso corazón

de ternura abriga un cielo

que brinda un grato consuelo

al mortal en su aflicción.

*

LUPE VILLARREAL

Flor delicada, se elevó hasta cielo

dejando perfumado el triste suelo.

*

NICÉFORA GARZA.

Joven pura y candorosa

de erguido y esbelto talle…

era una rosa del valle

tan bella como graciosa.

*

PANCHITA TREVIÑO

Cuando en la noche callada;

limpio y estable el cielo,

suave, apacible la brisa;

mudo silencioso el huerto;

gorgeando al ruiseñor;

murmurando el arroyuelo;

la suave luz de la luna

plateando el bosque a lo lejos

el rocío brillador

sobre las flores cayendo;

y los ángeles tan sólo

vigilantes y despiertos;

cuando a esa hora se escucha

dulcísimo, suave tierno

de maravillosas notas

desconocido concierto

que Panchita nos manda

su canto desde los cielos.

*

EMILIA VELARDE.

Tomad un ramo de jazmín y rosa,

poned en medio de él una azucena

el perfume aspirad que el aire llena

y repetid después: divina, hermosa.

*

SOFÍA TREVIÑO

Juventud, gracias y talento

Dios en las bellas aduna,

mas como en ella, por Dios

puedo decir que en ninguna.

*

CONCHA LEAL

Concha de sin par valía!

Flor, orgullo del vergel!

Flor que da suave ambrosía,

Concha perlas a granel.

*

CARMEN GÓMEZ.

Dulce nota en el arpa suspendida

por mano angelical de ella arrancada

y en una copa de oro recojida:

así es su voz divina y delicada.

*

IRENE GARZA

Quizá el Señor, de los querubes quizá

La belleza mostrar,

Y a tal efecto hizo

Su rostro de hermosura angelical.

*

MARÍA Y CARMEN TIJERINA.

Si a cualquiera de las dos

vistes una vez, os juro

que dijiste de seguro:

¡muy lindas las hizo Dios!

*

MARIANA TEJADA.

Irradia en su semblante la belleza

de un ángel de Murillo

y en su tierna mirada muestra un alma

más pura que el armiño.

*

MARÍA VILLARREAL.

Ni de Fidias la ardiente fantasía

Imaginó las gracias de María.

*

ANGELINA RIVERO.

Grecia la hubiese adorado

si en Grecia hubiese nacido,

y Roma habríale alzado

un templo en bronce dorado

y con diamantes vestido.

*

ANTONIA RIVERO

Tiene la gallardía

De la palmera,

Una faz peregrina

De encantos llena.

Y es armoniosa

Su voz, como el arrullo

De la paloma.

*

JUANITA REYES.

Ave de pintadas alas

que por el éter camina

pura gota cristalina

sobre encajes de espuma

armoniosa nota errante

que desde los cielos viene;

irisada luz que tiene

el resplandor del diamante

conque se adornan los reyes;

rayo de luciente estrella

que en los espacios destella…

Ésa es Juanita Reyes.

*

ISAURA GARCÍA.

De la pureza el sello

tiene en su faz

y el de la inteligencia

en su mirar;

es su hermosura

la obra más perfecta

de la natura.

*

CUCA TREVIÑO.

La apacible mirada de sus ojos

revela su pureza

Y es graciosa, gentil y seductora

cual la bella violeta.

*

ELISEA MARTÍNEZ

Era hija del Amor

Y no hallando su ideal

en el mundo terrenal

buscó otro mundo mejor.

*

CUCA PRIETO.

¿Quieres oír los melodiosos trinos

que exhala entre la selva el ruiseñor?

escuchad el acento arrobador

que brota de los labios purpurinos.

*

CLEMENTINA LOZANO

Tanto y tanto en dulce anhelo

vio al cielo la niña bella

que se reflejó en el cielo

en la forma de una estrella.

*

ENRIQUETA LOZANO.

Son sus frescas mejillas

tempranas rosas

y carmíneo clavel

su linda boca;

y con su gracia

de quien la llega a mirar

cautiva el alma

*

MARÍA GARCÍA

Cual se retrata un lago

tranquilo, la blanca luna;

en su mirada apacible

se retrata su alma pura.

*

JUANITA GALINDO

Rosa abierta a los ósculos suaves

de la aurora blanda que en sus hojas deja:

a la par que su queja

el eco del suspiro de las aves.

*

CUCA QUIROZ.

Rosa de fragante aroma

fue del búcaro mas rico

que para el cielo en su pico

robó una blanca paloma.

*

SOFÍA REYES.

Admiraréis las gracias seductoras

de las lindas morenas

hijas del fértil suelo del Anáhuac,

contemplándola a ella.

*

ELISA GARZA

Erguida es como la palma;

de exquisita educación,

de pura y sencilla alma

y de noble corazón.

*

JOSEFA GARCÍA

Es ella una morena modesta, amable y pura,

dechado de virtudes, de gracia y de instrucción,

su cándida sonrisa denuncia la ternura

que abriga en su inocente y noble corazón.

*

MARÍA, OCTAVIA Y LOLA GARZA.

Esta trinidad que ves

y de hermosa lleva el sello,

admírala, poque es

la trinidad de lo bello.

 *****

De aquí fin el paraíso,

Pues todo tiene sus fines;

Y darle fin fue preciso,

No porque falten, lo aviso,

Ángeles y serafines

Dignos de mi paraíso,

Tomo I Monterrey

Noviembre 1 1887. Número 4.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

A mi madre

Leticia Herrera y Jáuregui

(POESÍA HECHA A LOS ONCE AÑOS DE EDAD.)

Aquí va mi madre tan querida;

El ángel que mis penas consolaba

La madre tierna que mis pasos guiaba

Yace tendida aquí, yace sin vida.

*

¿Por qué me arrebataste, muerte impía,

El bien que era mi dicha, mi consuelo,

En quien cifraba yo mi único anhelo,

Mi más cándido amor, la madre mía?

*

¡Huérfana ya en mi años juveniles!……..

¿Por qué, Señor, llevastes a mi madre?

¡Ay! ¡Que el dolor de mi pecho ya labre

Estando apenas en los once Abriles!

*

¡Huérfana, triste, de llorar cansada,

Busco en vano a mi madre cariñosa…

¡Siempre me olvido de que ya reposa

Bajo la losa de la tumba helada!

*

¡Llévame, Dios a tu mansión sagrada!

¡Júntame con mi madre tan querida,

Porque mi corazón llora y no olvida

El amor de mi madre idolatrada!

***

¡Mi madre! ¡Mi madre! ¿Por qué la he perdido?

¿Por qué no responde si la llamo yo?

¿Por qué no me escucha si lanzo un gemido?

¡Ah! ¡Ya lo comprendo! ¡Porque ya murió!

Mas ya la esperanza pía

De gozo llena mi ser;

Pronto te volveré a ver:

¡Hasta el cielo, madre día!

Tomo I Monterrey

Noviembre 1 1887. Número 4.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

2 de noviembre

Ercilia García

Tristes ideas a mi mente en este día consagrado a los seres que moran en lo desconocido; en esas regiones a donde sólo el alma puede penetrar, traspasando los umbrales de lo infinito para descubrir lo que existe más allá de la vida terrenal.

Los seres queridos del alma, al dejarnos para siempre, irán tal vez a habitar ese mundo ignorado que nuestra fe nos manifiesta, y en el cual terminan las penalidades sin cuento que al pasar por este yermo valle de amarguras nos agobian.

La mente se pierde en el caos tenebroso de la duda, y se afana en vano por aclarar ese misterio impenetrable en que se envuelve el más allá de la humanidad, que busca inútilmente la solución del divino problema en el gran Libro de los Destinos del mundo, cuya lectura, solo es comprendida por la Suma Sabiduría de la Providencia.

En las luchas más terribles de la existencia; cuando el corazón se siente oprimido por el infortunio, cuando el mundo nos muestra despiadado su sala y su crueldad desgarradoras, viene en nuestro auxilio la idea consoladora que prono quizá el alma, desprendiéndose del barro que la aprisiona, se elevará a la mansión de la luz que por intuición conoce, a recibir allá el premio a que se haya hecho acreedora por sus sufrimientos del mundo.

Cuando pienso en el terrible Dios de la Muerte y mi mente se halla abrumada por los sombríos pensamientos que su presencia en el mundo le sugiere, me transporto sin poderlo evitar a aquellos bosques antiguos y tradicionales, donde los druidas celebraran las misteriosas ceremonias de su religión, esperando tranquilos que sonara el reloj de la hora bendita del reposo eterno.

…..

¡La muerte! Fantasma aterrador que con su temible segur siembra el luto y la desolación en el mundo, tronchando el hilo finísimo de la vida y marchitando para siempre la bella flor de la ilusión que fragante y pudorosa entreabre su corola en el jardín del alma para embalsamar con su perfume delicado el santuario del corazón.

¡La muerte! Ángel implacable de exterminio, que lanza en el dolor más profundo a los padres, a los hijos y a todos los seres del humano libertinaje, cuando unos y otros descienden al helado y tenebroso sepulcro, dejando lacerado el corazón de los que se quedan con sus terribles y funestos golpes.

¡Pero es necesario! Es preciso sucumbir a las leyes estrictas de la Providencia…

La muerte acaba con las distinciones mundanas; a su presencia el orgullo humano desaparece y ocupa su lugar la verdadera igualdad.

El poderoso, lo mismo que el débil, el potentado que el mendigo, tienen que volver al seno de la madre común, y allí todos son unos, todos son iguales. Dios sin duda lo dispuso así para demostrar a los míseros mortales lo ridículo de la vanidad que en el mundo se ostenta; lo indigno de la indiferencia con que se ve a los semejantes cuando la fortuna sonríe a unos y los colma de favores, desheredando a otros; constituyendo el dinero, de ese modo, un balladar inexpugnable que no permite a los desheredados de la fortuna alternar con las demás clases sociales.

Mas, todo termina en el augusto recinto de los muertos…

Tomo I Monterrey

Noviembre 1 1887. Número 4.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

Correspondencia

Obsequio.

El Sr. Valentín Torres, filarmónico, la música del 10° Regimiento, ha obsequiado a nuestra directora, con un preciosa mazurka, compuesta por él y dedicada a nuestra “Violeta,”, con cuyo nombre la ha bautizado.

Reciba el Sr. Torres, las más cumplidas gracias por su atento obsequio.

Reproducción.

El ilustrado y popular “Correo de las Doce,” de la ciudad de México, se dignó, como lo anunció de antemano, insertar en su núm. 1,205 las poesías que en el primer número de la “La Violeta” vieron la luz, dedicadas a la Srita. Montoya, con motiva de su recepción de Doctora.

Damos las gracias por tan honrosa distinción.

Mil gracias.

Muy atentas se las mandamos al Pueblo de esta ciudad, por las galantes frases que nos prodiga en un suelto intitulado notable examen, refiriéndose al que sustentó ante Suprerior Tribunal de Justicia del Estado el Sr. Emilio García, y que vio la luz en su número 87.

La galantería es proverbial en tan atento bisemanal.

Distribución de premios.

El domingo 24 del mes que acaba de finalizar, tuvo lugar en el Colegio de Niñas de esta ciudad, la distribución de premios a las alumnas de aquel Instituto que tan hábilmente dirige la ilustrada Profesora Srita. Guadalupe Treviño. Aunque fuimos invitadas oportunamente para asistir a aquel acto, no tuvimos ese placer, porque ocupaciones ineludibles no nos lo permitieron; pero personas que lo presenciaron nos aseguran que estuvo en extremo lucido.

Felicitamos a la Srita. Directora por su constancia y acierto en el desempeño de su honroso magisterio; así como también felicitamos a los padres de familia por el nuevo triunfo que acaban de obtener sus hijas en los torneos del saber.

Tomo I Monterrey

Noviembre 1 1887. Número 4.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

Opinión de la prensa

“¡LA VIOLETA.!”

Este ameno quincenal escrito por violetas y rosas perfumadas del prensil nuevoleonés, va siento cada vez más interesante.

Felicitamos a sus redactoras, y deseamos que se convierta en siempreviva de la pudorosa violeta. –(‘El Obrero de Monterrey’)

“LA VIOLETA.”

El simpático colega de este nombre, que ha principado a publicarse en la capital del vecino Estado de Nuevo León, nos ha visitado con su primer número.

Es quincenal y está escrito por Señoras y Señoritas de aquella ciudad.

En el cuero de su colaboración, encontramos el nombre de la inspirada poetisa matamorense, Sra. Julia G. de la Peña de Ballesteros.

Con gusto correspondemos la visita, y le deseamos una larguísima vida y un gran número de suscriptores, como lo merece.

-(“El Heraldo,” H. Matamoros.)

“LA VIOLETA.”

Con este nombre a comenzado a publicarse en Monterrey un periódico literario, redactado por varias jóvenes inteligentes cuyos artículos y poesías hemos leído con gusto.

Deseamos al nuevo colega el éxito que merece, dando orden desde luego para establecer el cambio de estilo. –[“La Patria,” México.]

“LA VIOLETA.”

Hasta hoy hemos tenido el gusto de ver en nuestra mesa de redacción este apreciable quincenal, correctamente escrito y elegantemente impreso. Su redacción está a cargo de ilustradas señoritas de esta capital, que, sobreponiéndose a añejas preocupaciones, toman participio en el gran movimiento literario que por todas partes se nota en el país.

Saludamos al nuevo colega, deseándole un ligar distinguido en la prensa literaria. –[“Periódico Oficial” del Estado.]

*

Repetimos nuestra gratitud a tan galantes colegas, manifestando, además, al “Periódico Oficial” del Estado que nuestra humilde “Violeta” se le ha estado mandando desde el primer número.

Tomo I Monterrey

Octubre 15 1887. Número 3.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

Opinión de la prensa

La violeta

“Ha visitado nuestra mesa de redacción este bien escrito periódico literario quincenal, que en Monterrey, Nuevo león, ha comenzado a ver la luz pública, editado y dirigido por las señoritas Ercilia García y María Garza González.

Saludamos con la cortesía que corresponde a la tímida y hermosa violeta, deseando que a la sombra del buen éxito sus pétalos jamás se marchiten.

Ya remitimos el cambio.”

El mutualista. -Laredo, Texas.

La violeta

“Nos ha visitado la violeta de Monterrey, periódico quincenal de literatura social, moral y de variedades, dedicado las familias y del cual la directora la Srita. Ercilia García y secretaria, Srita. María Garza González.

Este bien redactado quincenal nos demuestra lo que siempre hemos pensado de ese puro y suave cielo de nuestra patria, con casi eterna primavera, y es, que es el más apto para producir fecundas y brillantes imaginaciones para todo cuanto concierna a la inspiración.

Las poesías que hemos leído en el primer número, son bellísimas y llenas de admirables conceptos y la prosa rebosa de los más puros sentimientos.

Mucho nos alegramos de que sea nuestra patria la que ha elegido el parnaso para colmar con sus favores a nuestras distinguidas compatricias.

Agradecemos la visita y correspondemos con el cambio.

El Heraldo. -San Antonio Texas.

La violeta

Con el nombre de esta preciosa flor, se ha fundado en Monterrey un periódico literario dirigido por señoritas.

Felicitamos a sus fundadoras y les deseamos al nuevo colega mucha prosperidad.

Las Noticias. –México.

La violeta

Con este simpático nombre acaba de aparecer en Monterrey un interesante quincenal de literatura, el cual está redactado por ilustradas señoritas de aquella Capital.

Larga vida para La violeta y muchos lauros para sus inteligentes redactoras. Esos son nuestros deseos.

El independiente – Villaldama.

La violeta

Con este título se ha comenzado a publicar en Monterrey un periódico quincenal, consagrado a la literatura y escrito por señoritas.

La directora de esta publicación lo es la Srita. Ericila García y la secretaria de redacción Srita. María Garza González; cuenta además con una escogida colaboración toda femenil.

El primer número trae un escogido material, entre el cual están dos magnificas composiciones poéticas hijas de la inspiración de las señoritas García y Garza González; dedicadas a la primera doctora mexicana Matilde Montoya. En nuestros próximos números tendremos el gusto de engalanar nuestras columnas con dichas composiciones.

Damos la más cordial bienvenida al simpático colega La violeta y le deseamos toda clase de prosperidades.

El correo de las doce– México.

***

Profundamente reconocidas quedamos a la galantería de tan corteses como ilustrados colegas y esperamos se sirvan aceptar la sincera expresión de nuestra gratitud por los favorables cuantos honrosos conceptos que tan benévolamente nos consagran.

Tomo I

Monterrey

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

Una Azucena

Octubre 15 1887 | Número 3

Teresa 

Flor divina, que abres siempre

En la noche solitaria,

Vaporosa cual bruma

Que ostenta en su cima el Ávila



Nívea copa que en las sombras

Tan rico perfume guardas,

Quizá te forma la espuma

Que el mar olvida en la playa;



O tal vez la brisa errante

Inquieta y enamorada,

Para formarte, sus plumas

A la gaviota arrebata.



Dime, flor ¿por qué no esperas

La luz risueña del alma,

Que cubre el campo de flores

y de rocío las palmas?


¿Porqué no esperas que acudan

A ver tus hermosas galas,

Con las aves bulliciosas

Las mariposas plateadas?


Ellas volarán al punto

Desde las verdes montañas,

Por ti olvidando en su vuelo

Otras flores perfumadas;



Y como encierran tu cáliz

Miel tan olorosa y blanca,

Vendrán también las abejas

De las campiñas lejanas.

¡Ay flor mía, no te ocultes 
De la luna triste y pálida,
Ya tu cáliz no colma
Con su aljófar la mañana!

Y mientras la aurora llega,
Mientras tu belleza pasa,
Fugaz como la sonrisa
De la venturosa infancia,

Deja que mis labios besen
Tu corona embalsamada,
Aunque descienden furtivas
Hasta tu cáliz mis lagrimas




Tomo I Monterrey

Octubre 15 1887. Número 3.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

La poesía

María Garza González

Arte sublime y misterioso, a cuyo cultivo se ha consagrado afanosamente inteligencias poderosas que han admirado los siglos. Es sin duda, el más hermoso de los estudios literarios, porque la poesía es el germen de nuestras ilusiones, de nuestros ensueños; es el encanto de nuestra juventud, la ilusión seductora que nos sonríe entre las flores de nuestros jardines, entre las linfas de la sonora fuente, y que, bañada con la luz de la aurora, nos levanta entre sus brazos para mostrarnos un cielo desconocido, un porvenir lleno de luz, de encantos y de delicias.

Pero ¡ay! la poesía no se nos manifiesta igualmente benigna a todos los mortales, es esquiva y desdeñosa para los profanos, para aquellos seres que no conocen la belleza ni sus relaciones con el sentimiento, porque olvidándose de la nobleza de esa chispa espiritual que encierra nuestro cerebro, todo lo materializa porque así conviene a sus intereses y  a sus necesidades sociales.

Sólo al poeta se le presenta con toda la majestad de su belleza, con toda la dulzura de su sentimiento; Pero el poeta lo es desde que nace, porque desde entonces existe en su alma el don de crear, el genio; y cuando se halla en la capacidad de sentir, toma entre sus manos la lira, alza su voz misteriosa y terrible, y canta; pero ese canto tiene un no sé qué de incomprensible, que no nos es dado a todos comprender, sino cuando se llega a esta edad en que el más puro sentimiento nos diviniza, por decirlo así, transformado en pura sensibilidad las fibras de nuestro corazón. Y dudo que haya alguno que en su juventud no se sienta inspirado a esa hora en que viene, huyen y desaparecen las sombras de la noche.

¿Quién no se conmueve al contemplarse espectáculo sublime que nos muestra la naturaleza en las horas supremas en que la aurora esparce su corola virginal por el firmamento?¿Quién no se extasía admirando los caprichos celajes de la gualda y oro en el crepúsculo vespertino?¿Quién permanece indiferente en una noche de luna? Nadie, porque para esto era preciso no tener corazón.

 Y hay quien diga que “La poesía es el arte de mentir en verso”, no; definición mal entendida es esa y desde luego se deja ver que no sabe lo que es poesía, que no comprenden ese sentimiento nacido del corazón, ese germinado que brota de un alma dolorida, ese sublime cantar inspirado de los más tiernos afectos; no es solamente una reunión de versos, como se ha dado en suponer pues verso según Dávila, no es más que la reunión de sílabas y acentos que, en virtud de su ingenio o con combinación. no puede menos de ser grata al oído. Y con frecuencia se verá que un verso cadencioso y arreglado al la versificación y a la métrica agradará y será digno de estudio por las excelentes reglas que lo construyen, pero no conmueve, no habla al corazón porque es hijo de la cabeza y del sentido común, la poesía es más que eso, la poesía, con su dulce sentimiento, nos eleva fuera de la órbita de todo cuanto nos rodea, y en tanto que vivimos entregados a tantas dichas, el ser físico sufre una anonadamiento tal que al fin sucumbe ante la fuerza de la imaginación; entonces no parece sino que Dios nos presenta la existencia del espíritu; porque nos parece estar mirando esa suprema divinidad, lo mismo que esos grandes poetas, esos seres privilegiados que leen el porvenir de los pueblos, y luego con su acordada lira, predicen el destino de la humanidad.



Tomo I

Monterrey

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

La pasionaria

Octubre 15 1887 | Número 3





Ercilia García 

A mi distinguida prima y amiga. Refugio Rodríguez





Entre arboles de mágica belleza, 

Hermosa Pasionaria se ocultaba;

Las gracias que le dio naturaleza.

Con amargo desdén las contemplaba.

Un arroyo que al lado serpentea.

Retrata su hermosura con orgullo.

Y amante un colibrí besar desea

Sus lindas hojas, su sin par capullo.

Perfumado Jazmín la proclamaba

De los párpados la flor más exquisita,

Más ella a solas con su mal lloraba

Sin hallar un consuelo a su honda cuita.

¿De qué sirven, decía con tristura

“Las gracias que me dio naturaleza,

si todos desconocen mi hermosura,

Si el céfiro al pasar, nunca me besa?

“Yo quiero que el estío me conmueva;

 Perfumar de los arboles las hojas;

 Y que mi vida sin cesar remueva

 El aire que no escucha mis congojas. 

Del estío llegaron los rigores;

La flor hermosa admiración causaba,

El tierno ruiseñor cantó amores,

 y el céfiro al pasar la acariciaba.

Sin compasión a su letal congoja

El viento que con fuerza la mecía,

Se llevó despiadado hoja por hoja.

¡Cuán lenta fue, y horrible su agonía!

Ya ves, mi amiga, la temprana muerte

Que la flor vanidosa se buscó…

Vive feliz con tu modesta suerte

Que al que es humilde, lo bendice Dios.

Tomo I Monterrey

Octubre 15 1887. Número 3.

Quincenal de literatura, social moral y de variedades

Dedicado a las familias.

La mujer

NN.

Que animada del sentimiento de su propia dignidad, llega a comprender todos sus deberes sociales y sabe cumplirlos sin jactancia en los casos que ocurran, es un precioso tesoro para el hombre que en el camino de la vida la encuentra y la toma por compañera; rico diamante perfectamente pulido, cuyos destellos iluminarán el alma del hombre, como una antorcha divina de esperanza y de consuelo; flor delicada cuyo perfume suave inundará el corazón de su amante de inefable y celestial ventura: su casa será la mansión de la tranquilidad y de la alegría, el regazo de las complacencias y de la virtud a adonde no podrá llegar la calumnia ni la maledicencia de los ociosos; ella será lo que verdaderamente debe ser la mujer “el encanto y poesía del hombre, al par que la base fundamental de las naciones. La mujer, dice el abate Constant, “es la palabra de consuelo y porvenir visible para nosotros a fin de que tengamos el valor de vivir.” “Nosotros que amamos y vivimos bendecimos a Dios y felicitamos a la mujer que nos ha dado la vida, porque ella es dos veces nuestra madre, puesto que al darnos el amor nos da una segunda vida, pero una vida divina.”

Y si todas las jóvenes se instruyeran y observaran la vida virtuosa y tierna que se ha dicho, ¿tendría algunos hombres justicia para dirigir sus severos anatemas contra unos seres tan dignos por mil títulos de respeto y de su amor? ¿Podrán echar en cara a la mujer su perdición y su desgracia? No; sino al contrario, la mujer, como reina de la naturaleza, levantaría su frente rodeada de una aureola de virtud y marcaría el hasta aquí a los desórdenes y a la audacia de cierta clase de hombres. 

Dios en los decretos de su divina sabiduría, ha dispuesto que no todas las criaturas posean el mismo grado de inteligencia ni la misma fuerza de voluntad; pero es innegable que todas tienen un alma y una chispa de esa luz divina que el Creador difunde sobre sus hijos desde el momento de la concepción, luz que algunos escritores llaman razón natural, y que es el distintivo más importante entre el hombre y los demás seres creados por Dios. Nadie puede comprender desde niño si su inteligencia es más o menos apta para el estudio, y por consiguiente, no debe una joven arredrarse de trabajar en adquirir una regular instrucción,  porque ella misma se considere incapaz, o lo que vulgarmente se llama tonta; nadie puede ser juez de sí mismo, y además es un principio reconocido que la naturaleza se perfeccione con el arte; y si en efecto una persona se estima como poco a propósito para el estudio, por creer que sus potencias intelectuales no la ayudan para tal empresa, esta persona está más interesada que cualquier otra de ingenio a dedicarse al estudio de los ramos propios de su sexo, para proporcionarse con éste estudio el conocimiento de las cosas, que su poca inteligencia no le permite comprender a primera vista. Cultivad una flor silvestre con el esmero y cuidado que recomienda el arte, y la veréis renacer tan hermosa y lozana como las flores más delicadas de un jardín y si la presentáis juntas a una persona de gusto no podrá distinguir cuál de las flores fue hija de las selvas y cuáles abrieron sus primeros pétalos en los elegantes sembrados del jardín.

Es verdad que en el cáliz de las flores no se encuentra un mismo grado de aroma, porque este es un don con que la naturaleza enriqueció a sus predilectas; pero también es cierto que la finura de sus hojas y las gracias de sus tallos, se las proporciona el arte dirigido por una mano inteligente.

Más si la joven ha sido dotada por la Providencia de una inteligencia clara y privilegiada, si su razón se adelanta a su edad, entonces no debe desperdiciar esta dicha que ha recibido del cielo, sino al contrario, ella debe dedicarse a cultivar tan preciosas dotes para que todas sus acciones y pensamientos sean puros y gratos a los ojos de Dios y de sus semejantes. “La Tierra, dice Santa Teresa1, que no es, labrada, llevará abrojos y espinas, aunque sea fértil, así el entendimiento del hombre”. 

  1. Santa Teresa ↩︎